Pensando en el ahora relanzamiento de Karmatrón y en los otros proyectos personales como "El País del Gnani", "Saskunah el Maya", "El Mundo de Joe", etc., meditaba en como piensan los diferentes sectores a los que "podrían" llegarles mis cómics, y después de varios años escuchando, leyendo foros de internet y observando a nuestro querido mundo comiquero, llegué a la conclusión de que uno como creador no tienes porqué estar sujeto a las demandas de los receptores del producto que realizas, en especial con colegas, críticos y especialistas...no soy monedita de oro para que mis dibujillos le gusten a todo el mundo.

De alguna manera, los autores SÍ deben tomar en cuenta las opiniones externas, pero equilibradamente, ya que ese es precisamente el chiste de ser autores, en sus obras se verán reflejados tanto sus traumas personales, como sus gustos y aspiraciones, por lo tanto, como es una expresión creativa nadie debe cambiar las esencias personales vía obras, que al fin de cuentas es lo que las hace atractivas, o también, ser rechazadas. En ese caso mejor que los demandantes ya sean fans o críticos, nos hagan las historias a nosotros los autores, pero les puedo asegurar que también habrá defectos y no gustarán a todos, pues volvemos al principio de nadie es monedita de oro para gustar a todo el mundo.
De alguna manera esta dictatorial forma de crear, que de alguna manera se conecta con el estilo y forma de ser del autor, tendrá convocatoria para una de esas partes de la población a la que estás tratando de dirigirte y ahí está lo trascendente de todo esto...LA DIVERSIDAD. Qué aburrido sería si todo fuera Manga, si en vez de unos 10 artistas, todos fueramos los que clonaramos a Humberto Ramos, o que todos colorearamos como el Pato Delgado o que todos quisieran las deformaciones de
proporciones para según estar en la "modernidad", fíjense bien y hoy en día los jóvenes artistas se copian con los nuevos estilos y ya no sabes quién es quién en el medio, la despropociones ahora son lo cool de la vida, se esconde la falta de habilidad con según tener un estilo.
Lo padre de esto es que seas lo más original posible, que aunque no se puede lograr el 100 % pues se diga lo que se diga, las influencias que todos los artistas tenemos nos marcan de por vida, pero hay que aclarar claramente la diferencia de que, una cosa es tener influencias y otra muy distinta es clonar para tener éxito y estar en los parámetros de la modernidad de unos cuantos, porque eso es...MODERNIDAD DE UNOS CUANTOS.
Aunque nuestros estilos no pueden ser del gusto de todos, sí lo pueden ser de muchos que buscan un trabajo particular, y sería una soberana tontería no realizar tu propio estilo sólo por críticas de una minoría que se creen el centro del universo, o sea, los comiqueros y los especialistas. Como una opinión personal, como autores debemos capturar a toda costa a neófitos del cómic que estén libres del código comiquero y que de alguna manera por no tener vicios intelectuales de cómo debe ser un cómic según la tradición de los que"saben", se pueden volver lectores potenciales.
Qué horrible sería ver un Mickey Mouse a la Ramos, sólo porque un sector seguidor de él así lo
exige, ignorando que el feeling del caracter tiene una vía distinta y un feeling distinto; Pero así es el medio comiquero, el gusto personal o mercadológico quiere ser impuesto sobre el estilo original y ESPIRITUAL de una obra.
Cuando tu propia esencia es aceptada por tus receptores, ellos degustarán tu arte aún con sus defectos, no porque no los vean, sino porque captan ese algo más que es tu feeling y que al mismo tiempo es el mismo de ellos, pues hay una armonía, una misma frecuencia y una compenetración
muy especial que va más allá de ventas y firmas en ferias y convenciones...simplemente el emisor mandó un mensaje y hubo un receptor con el mismo código que el emisor, ocurriendo de inmediato la captura emocional que puede durar toda la vida, y aquí quiero subrayar que es el feeling de tu producto lo que de alguna manera hace que te acepte la gente, superando muchas veces las expléndidas habilidades artísticas, ¿porqué? por la autenticidad espiritual con la que realizas tu trabajo. Esto para nada funciona con los que no entiendan ese código que por lo regular están sujetos a muchos otros códigos construidos muchas veces por
ese especialismo y freekismo de los 24 000 comiqueros que se ven a cada rato en las ferias y "convenciones" de nuestro país, dichos códigos estarán sujetos a simpatías personales por artistas, lo cual llevará a los fans de esos artistas a odiar o amar lo que sus escritores o ilustradores favoritos odien o amen, limitándose a no degustar de otros estilos, compartiendo simpatías o antipatías a larga distancia sólo por manipulación.
Así he llegado a la conclusión de que como autor, en mi caso, mi
trabajo será degustado únicamente por los que tengan el código de mi obra, y a los que se sorprenden aún con lo naif de mi estilo, por lo tanto mi tarea será poco a poco capturar a más fans que les guste estar en armonía con mis trabajos, la captura no debe ser buscando sino atrayendo, ya que si la obra brilla, llamará la atención y si tiene corazón capturará corazones que al final es lo importante; Por eso mi meta es tratar de ser honesto primero conmigo mismo y luego con los fans, mucha gente me ha sugerido que modernice mi estilo de acuerdo a sus espectativas según ellos para gustar y vender, a lo que yo les contesto que no trabajo para el público que no le intereso o para los que siguen a Humberto Ramos, o a Ricardo García, o a Clement, o a Bachan, o a Tony Sandoval, o a Raúl Treviño...ellos tienen su
lucha personal, yo prefiero disfrutarlos como artistas, que dibujar karmatrón al estilo de ellos, digo esto por comentarios que luego me dicen por ahí, pero mi camino es ser el mismo de siempre con la evolución natural que la práctica constante hace, al final, la moda pasa y los artistas desaparecen cuando sólo la calidad superficial es la meta, para muchos esto que pienso es mediocridad pero para mi, lo esencial de mi estilo con Karmatrón representa una huella que permanecerá por mucho tiempo cuando menos en dos o tres corazónes vagando por ahí y eso para mi es verdadera trascendencia, ya que aún sin publicar mi obra, sigue ganando nuevos fans y aunque algunos ya maduraron para vivir en un mundo de piratas, otros continúan siendo Peter Pan, viviendo y volando hacia un futuro certero.